SPAM y envío de mails masivos indiscriminadamente
por Ernesto Elizalde
Los correos masivos o SPAM son aquellos correos no solicitados que, una vez sumados, saturan las bandejas de entrada de los usuarios de correo electrónico.
Los tipos de mensaje
Entre los mensajes que regularmente se envían se encuentran los de sexo (invitando a algún sitio de internet, donde por supuesto de cobra por ver y seguramente buscarán saturar la máquina de publicidad, cookies y otros bichos), los que ofrecen venta de acciones “que subirán a los cielos” en breve, los que se supone que son la carta de alguna persona en Sudáfrica y que está dispuesta a compartir contigo la herencia de un tío rico, pero que no la puede cobrar y para ello te pide que le des tu número de cuenta de banco, el nip de tu tarjeta y si es posible que le mandes una foto de tu esposa (digo, para hacer la chamba completa); los que te ofrecen productos patito “como lo vio en TV”, los que te ofrecen reducir la deuda de tus tarjetas de crédito en los Estados Unidos (no sabía que yo tenía una), los que te ofrecen chicas que quieren tener una cita contigo (¿habrán visto tu foto en internet y ahora la mitad de las mujeres de los Estados Unidos te quieren conocer?), unos muy peligrosos llamados “pishing” que aparentan ser de tu banco solicitándote datos sobre tu cuenta bancaria, tu nip y cosas por el estilo (de estos hablaremos en otro momento, pues requieren un tratamiento aparte), las simpáticas cadenas donde un niño moribundo requiere un riñón y el fabuloso Bill Gates se quitará el suyo si tu reenvías el correo a toda tu lista de conocidos, los que son una “oración” a San Pedro de los Pinos y que tienes que enviar a todos tus conocidos so pena de que te salgan almorranas la semana que entra como a un viejito del siglo XVIII que por no envíar el mail murió de semejante afección (de las cadenas me encantará hablar aparte en otro momento), en fin, un sinnúmero de correos que no traen consigo información importante, pero que lo único que si hacen es saturar la bandeja de entrada, dificultando la lectura del correo.
¿Quiénes utilizan el mail masivo?
El uso de mails masivos se realiza cotidianamente entre empresas, organizaciones, personas, con algunos motivos, unos buenos, otros malos:
- Para hacer llegar un boletín informativo (del tipo html)
- Para dar reportes a clientes y personas relacionadas con el remitente, ejemplo: lista actual de precios, productos de oferta, actualizaciones, etc.
- Para circular noticias del tipo "cambio de correo electrónico", avisos, correcciones, etc.
- El envío de ONG´s a patrocinadores, asociados, beneficiarios y otros
- El envío a colegas o compañeros de párvulos, por ejemplo, a los integrantes de una generación de la escuela para invitarlos a un evento
- Para coordinar una tarea entre colaboradores de una empresa. Por ejemplo, a lo mejor soy un empresario que anda en Europa y quiero enviar un aviso importante a los 200 empleados que tengo, pero, como estoy fuera de mi oficina, se me ocurre usar Hotmail para este propósito
- Lo usa un estudiante del tipo rebelde para invitar a todo el mundo contra la cruzada para dejar de ir a Mac Donalds a fin de evitar que dejen de usar carne de delfín en sus hamburguesas
- Puede ser usado por un médico que requiere conocer el antídoto para una persona envenenada con cobalto y envía una solicitud a su amplia lista de colegas
- Puede ser usado por un pequeño negocio para dar a conocer su producto o servicio
- Puede ser utilizado por un banco para avisar a sus cuenta habientes de posibles fraudes
- Puede utilizarlo un fanático para “avisarnos” que el fin del mundo se acerca
- Un spammer envía una cadena de “buenos deseos” con la finalidad de obtener listas de correos electrónicos
- Lo utiliza una empresa con la que tenemos un contrato para avisarnos de un cambio en las condiciones de nuestro producto o servicio
En fin, los correos masivos circulan con diferentísimos temas, pero podemos dar algunas agrupaciones: Los solicitados y los no solicitados. Dentro de los no solicitados se encuentran las cadenas (que de pronto envían nuestros amigos y no por eso los vamos a bloquear de nuestra lista de correos), los mensajes alarmistas, los que buscan sacarnos dinero de alguna forma ilícita, los que buscan inferir en nuestras creencias religiosas y otros.
Pero, en el caso del correo solicitado, se convierte en una herramienta muy útil para todos nosotros. Podemos encontrarnos informados, conectados con nuestro gremio, obtener ofertas que sí nos interesan, noticias especializadas y normales (obtener el diario por ejemplo) y además, la libertad de podernos desuscribir, en fin, amplios beneficios para quien solicita un correo masivo. Dentro de los beneficios para quien lo envía se encuentran: su sitio web obtendrá más visitas y eso le permitirá cotizarse mejor, obtiene estadísticas de cuanta gente está interesada en su negocio u organización, puede promocionar sus actividades, genera nichos de mercado, tiene la oportunidad de promocionarse e ir adquiriendo prestigio.
Pongamos un ejemplo. Una agencia de colocación de empleo, para poder darse a conocer en el medio ofrece noticias actualizadas sobre reglamentaciones y procedimientos para dar de alta a empleados en el IMSS. Patrones y directores de recursos humanos, interesados en este tipo de temas se suscriben a la lista de noticias de esta agencia. Los suscriptores reciben datos importantes de este rubro y a cambio seguramente leerán algunos de los anuncios de su boletín electrónico. La empresa comienza a obtener prestigio y a ubicarse como una empresa de prestigio. Uno de sus nichos de mercado son los suscritos a la lista, es decir, clientes potenciales. A través del boletín puede generar encuestas, sorteos, juegos y otras dinámicas para hacer participar a sus clientes potenciales en eventos de la agencia. Hay beneficios mutuos y hay respeto mutuo. Qué pasaría si de pronto utiliza esta misma lista para enviar cadenas, pishing, mensajes por la violencia en Irak o cualquier cosa que no tenga que ver con el alta de empleados en el IMSS… seguramente sus clientes potenciales se den de baja de la lista.
El mail masivo indiscriminado
El mail masivo indiscriminado lo consideramos como aquel que es enviado a listas o bases de datos y que provocan algunas de las siguientes consecuencias:
- El destinatario puede sentirse molesto por recibir un correo no solicitado
- El destinatario paga una parte del envío masivo del spammer, lo cual lo molesta más
- Pueden verse saturadas las bandejas de correo
- Lo anterior puede dificultar la recepción de un correo que realmente es importante
- Se alenta la red
- Un usuario de café internet tiene que gastar más tiempo para poder revisar su correo
- Llega el mismo correo una y otra vez
- Llega el correo en idiomas que no conozco (o aunque conozca, de todas formas no me interesan)
- Llegan anuncios ofreciéndome cosas que no quiero (para qué quiero descuentos en hipotecas en los EU si no vivo allá)
- No logro desuscribirme de ninguna de estas listas
- No tengo un remitente con quien expresar mi queja
- No tengo a quien acusar ante la Procuraduría del Consumidor por estar ofreciendo un servicio inexistente
En fin, el correo masivo indiscriminado (spam) es como una persona molesta que viene a mi casa a tocar el timbre cada 5 minutos, me quita tiempo y de pronto me evita abrir la puerta para recibir a un invitado a cenar.
Infortunadamente la ley todavía no está a la altura de las circunstancias ni en México ni en buena parte del mundo, ya que se comenten injusticias tanto para quienes proceden de buena como para los que lo hacen de mala fe. Así por ejemplo, en Europa el combate al spam ha tendido a ser acérrimo, pero al grado de que alguien que envíe un correo a sus listas de amigos para que se acuerden de su cumpleaños, de pronto pudiera ser procesado penalmente o por ejemplo, en España, el año pasado había penalizaciones importantes para quienes enviaran correo masivo, pero este año la penalización no procede si las personas de la lista de correos tienen alguna relación con el remitente, lo que, si sucediera aquí, permitiría que Carlos Slim nos mande correo spam a todos los mexicanos indiscriminadamente porque más del 90% de nosotros tenemos algún tipo de relación con él (que el que esté libre de Telmex que arroje la primera piedra nos diría).
"El spam de los ricos no es spam, es un mensaje de nuestros patrocinadores"
Una de las injusticias radica ahí. Si Bancomer nos envía un correo no solicitado, por ejemplo, envía una alerta a sus cliente de posibles fraudes en internet y yo nunca solicité este tipo de mensajes, entonces, técnicamente sería un spammer, aunque no creo que nadie vaya a llevar a juicio a Bancomer por este incidente (y menos porque firmé un contrato donde de alguna forma les di permiso), pero si un pequeño negocio, por ejemplo, que venda artesanías y haya hecho llegar algunos cientos de correos a quienes consideraba clientes potenciales (muchos mexicanos tenemos artesanías en casa ¿no?), con uno que lo haya considerado spam, puede bloquear el dominio de este pequeño negocio en muchos servidores e incluso ser procesado penalmente. La injusticia se presenta en que un medio tan democrático como lo es internet tiene el potencial para ayudarnos a distribuir mejor las oportunidades, pero, mal legislado puede sólo beneficiar a las grandes empresas. O lo pongo en como tema de discusión en la mesa: cuando un pequeño negocio, como el de las artesanías, podría conseguir un número amplio de visitas a su sitio web sin promocionarse.
Hay empresas que venden bases de datos de todos tipos. Algunas se especializan por ejemplo en: mujeres empresarias, directores de recursos humanos, gerentes de capacitación, jóvenes entre 15 y 20 años, en fin, una gama amplísima de segmentos de mercado. Para muchas empresas estas bases resultan importantísimas pues son la oportunidad de dirigir un mensaje a clientes potenciales. Como un ejemplo, imaginemos a la empresa Pato Corporation, que fabrica sábanas para bebé. Su mercado potencial será el de las mujeres que se han embarazado o dado a luz recientemente. Es posible que encuentren una base de datos que se haya capturado quizá en una exposición mundial de cunas. La base consta de 10,000 mujeres de la república que llenaron un formato en el que “aceptaron” se les envíe información (lo entrecomillo pues a veces se llena el formato pero no se firma o pude suscribirme yo y dar el correo de mi vecina). Esta oportunidad es tentadora como para que Patito Corporation envíe un mail masivo pues se trata de gente con altas probabilidades de comprar. ¿Es delictuoso esto? ¿Realmente lo verán como spam estas mujeres?
La ley no termina de definirse en estos sentidos, porque hay muchos huecos en la legislación. Por una parte no se puede terminar de definir en qué momento es un delito que yo venda una base de datos y por otra, no se puede terminar de definir en qué momento fue un correo no deseado. Quizá sólo una de estas mujeres consideró ofensivo el mensaje o como correo no deseado y con esto solicitó que se bloqueé del servidor el dominio de Patito Corporation (y quiero ver al director, probando que no es un mensaje no solicitado). Yo personalmente no consideraría este correo como spam ya que se encuentra dirigido a un público que potencialmente si lo recibiría con gusto. Lo empezaría a considerar como no deseado si el resto de la vida pretenden enviar cada 20 minutos un mensaje de ¡compre sábanas para bebé ahora! (aunque su hijo ya tenga 20 años de edad). U otra forma en la que se pudiera realizar spam con esta base de datos es si ésta fue utilizada por una Sex Shop suponiendo los dueños de esta tienda que las mujeres que ya tuvieron hijos ya no tienen nada mejor que hacer con su marido.
Existen empresas que requieren del mail masivo y quedan en la ambigüedad de ser spam o no
En contraparte también es importante considerar que existe la necesidad de empresas, organizaciones y personas de realizar envíos masivos, así por ejemplo:
Estudiantes que pertenecen a grupos de estudio, por ejemplo clubes de astronomía (que en ocasiones pueden superar los cien integrantes) y envían correos a listas de los suscritos a este club donde se discuten temas como mapas estelares, efemérides celestes y eventos astronómicos; sin embargo en algún momento uno de los miembros, mal informado y educado respecto de las buenas maneras en internet, envía a través de esta lista una promoción de máquinas de coser; resultado, es inmediatamente discriminado de este grupo, pierde veracidad y seguramente será bloqueado por el moderador del grupo.
ONG´s que buscan adeptos o ayuda en casos especiales. Imaginemos que la cruz roja envía un boletín solicitando ayuda para una catástrofe y, habiendo enviado correo masivo a su lista de afiliados de pronto este aparezca bloqueado dentro de varios servidores por haber sido considerado por un programa antispam como correo masivo. Aquí también es importante señalar que una situación muy viable es que una organización tan importante como la cruz roja quizá no se encuentre tan fácilmente boletinada como spam, pero sí la filial de un país de tercer mundo.
Un poco de historia de la publicidad masiva
Los primeros spammers
Hace todavía algunos años recibíamos en casa montones de correo impreso haciendo promociones, algunos queriendo hacer fraudes, otros queriendo embaucarnos en algún negocio riesgoso, en fin, montones de basura que no tenía uno tiempo de leer y que regularmente se iban a la basura sin siquiera abrirse (aunque debo admitir que había algunos muy ingeniosos como aquellos que empezaban con la frase “cheque a nombre de “su nombre” por 100,000 pesos… esto es lo que usted podría recibir si…”). En ese momento prácticamente no había quejas respecto a este tipo de saturación de nuestro buzón, aunque en algunas partes de Estados Unidos llegó a estar penado bajo ciertas circunstancias, pero de ahí en fuera era perfectamente tolerado. Muy costoso para el remitente prácticamente nada costoso para quien lo recibía. Sin embargo, muchas de estas estrategias quedaron para hacernos sufrir hoy.
Los vendedores de puerta en puerta
Hace medio siglo era la cosa más común encontrar vendedores de puerta en puerta, oficio que me parece de lo más castigador para quien lo practique; dos o tres veces por día, si no es que más, una persona le cerraba la puerta en las narices a los vendedores de puerta en puerta; se les cierran las puertas comúnmente porque habemos muchas personas que apreciamos profundamente la privacidad de nuestras casas, que no seamos molestados y mucho menos hostigados para comprar un producto o servicio; sin embargo este tipo de ventas no desapareció ¡incluso en nuestros días! ¿porqué? Porque sigue vendiendo. Mientras sea favorable aunque sea un pequeño porcentaje de las puertas que se visitan el monto de ventas puede dar de comer al vendedor y a las personas que integran la empresa que hace el producto. De igual forma los correos electrónicos. Cuando se envía un correo masivo es muy posible que el mensaje termine en la bandeja de reciclaje de miles de computadores, sin embargo, con que sea favorable un pequeño porcentaje, quizá un 2% de los envíos, el spammer habrá conseguido un monto de ventas importante, lo que lo motivará a seguir el mismo esquema. Sin embargo, el mismo adelanto tecnológico que le permitió hacer este envío, lucha porque deje de hacerlo.
El teléfono masivo
Al hacerse regular el uso del teléfono en las casas, a algún creativo se le ocurrió que en lugar de ir de casa en casa, ¿porqué no llamar de teléfono en teléfono? Al fin y al cabo se gastan menos los zapatos ¿no? Así pues, nacieron las ventas por teléfono y se iniciaron los primeros call centres, lugares especializados en realizar muchas llamadas a un importante número de personas para vender algo. Este concepto implicó que de la noche a la mañana el teléfono se encontraba de pronto saturado por gente que quería venderle a uno algo, lo mismo que ahora, de pronto no se recibía una llamada importante por estar atendiendo (o evadiendo) una llamada que sí considerábamos importante, aunque una cosa es cierta, no se recibían cientos de llamadas al día. Algo que seguramente si resultaba increíblemente molesto, aunque aquí en México no lo llegué a ver, eran los marcadores automáticos, esos aparatos que tenían grabado un comercial y llamaban indiscriminadamente a los números de teléfono de toda la sección amarilla, con la salvedad de que la llamada podía ser recibida a las 3 de la mañana por alguien que por alguna razón le molestaba recibir una super oferta de temporada. Hoy día afortunadamente tenemos sistemas como el Aurodialer que hacen llamadas de manera automática, pero con las ventajas de la tecnología como: hacerlas sólo a bases de datos de clientes potenciales, en horas de oficina, detectando si la persona solicitó ser removida de la base de datos (o sea, dándole libertad de recibir o no este tipo de llamadas) etc. Más información: http://www.auronix.com.mx/aurodialer.html.
El ejemplo del fax
Cuando apareció el fax como medio de comunicación también empezaron a aparecer en varios países compañías que enviaban publicidad vía fax a amplísimas bases de datos, de forma que en algún momento se saturaban los aparatos recibiendo hojas y hojas de publicidad, teniendo las empresas que pagar el nada barato papel de fax (insumo que en realidad debería pagar el publicista), además de que un fax importante tendría que esperarse un tiempo (a veces horas) en poder ingresar al turno de impresión. Esto motivó legislaciones que castigaban a quienes utilizaran el fax como medio de hacerse publicidad, quedando restringido (en las legislaciones sensatas) a que sólo si existía una autorización del destinatario, sería legalmente procedente el envío de la publicidad vía fax. En el caso del correo electrónico suceden algunos similares: la conexión de internet la paga el destinatario, un correo importante puede tardar más tiempo por tener que recibir muchos correos spam previamente, una persona que pague su internet por hora tendrá que pagar más por recibir este tipo de correos. Afortnadamente ya casi no vemos este tipo de publicidad.
Una analogía con el tráfico urbano
Cuando circulamos con nuestro auto en la calle, nosotros estamos pagando la gasolina, el auto nos costó (por supuesto), con nuestros impuestos pagamos el pavimentado de las calles, los semáforos, la señalización, etc. De manera análoga al correo masivo, evitar que nos lleguen correos, o que estos sean bloqueados indiscriminadamente, sería tanto como: solicitar que no existan otros automóviles en la calle porque el tráfico propicia que gastemos más gasolina, solicitar que no circulen autos extranjeros por nuestras calles porque ellos no pagan los impuestos para que las calles estén pavimentadas, prohibir que existan manifestaciones en las calles, que es cierto, nos caen mal, pero al menos en México, tienen derecho a hacerlo; sobre la misma analogía con el tráfico, también sería tanto como quejarnos de que no llegamos a nuestro destino en 5 minutos como llegaríamos de manera normal si no existiera tráfico mientras que con tráfico nos tardamos 30. En Boston, hace poco más de un siglo una carreta tardaba una hora de un punto a otro, mientras que con la invensión del automóvil y la construcción de caminos el tiempo fue mejorando, hasta que, gracias a los avances tecnológicos, la reducción de costos en la producción de automóviles, el auge económico y su consecuente crecimiento demográfico, el automovilista continuaba haciendo una hora del mismo punto al otro, el mismo tiempo que le tomaba a la carreta un siglo antes.
Parte del precio de la modernidad es ese. Marshall McLuhan planteaba el concepto de la “aldea global”, escenario en el que, a través de los medios de comunicación masivos (la radio, la televisión y ahora el internet) nos encontraríamos los habitantes del mundo con que una situación que quizá debería haberse quedado en la privacía de la casa puede convertirse en un escándalo mundial o motivo de risa para los cinco continentes, como lo son situaciones que suceden en ese concepto que no me termina de gustar de Big Brother o el caso del muchacho que se videograbó haciendo un cover de una canción y terminó circulando por todo el mundo, cosa que no le hizo mucha gracia. Tolerancia, debemos tener tolerancia.
Dime quién eres... y te boletino como spammer
Los programas antispam actúan según algunos criterios. Se pueden apoyar en listas en las que aparecen las direcciones detectadas como spam; estas listas se surten de cualquier denuncia que haga un posible afectado, sin embargo pueden cometer algunas injusticias, por ejemplo, un empleado aprovechó la conexión a internet de su empresa para hacer un envío masivo y la empresa queda boletinada, o bien, de manera inquisitoria se realiza una denuncia en falso sobre un dominio al que quiera afectar. Otro método consiste en que en un servidor puede detectar, antes de depositar en las bandejas de entrada de los usuarios, que llegaron cientos de correos de un mismo dominio, ejemplo: arturo@osso.com envió unos 400 correos electrónicos al dominio @banamex.com por lo que el sistema supone que debe tratarse de un spammer y por ende bloquea o a arturo@osso.com o a todos los miembros de @osso.com. La injusticia aquí puede cometerse en el momento en que la máquina de “arturo” se hubiera infectado de uno de esos virus que se reenvían por sí solos (y el castigo es para todos los que tenían el mismo dominio) o que 400 miembros del dominio banamex.com se hubieran suscrito a la lista de noticias tan interesantes que ofrecía “arturo” en su página pues “arturo” ofreció una conferencia a 1000 miembros de Banamex y 400 de ellos se vieron interesados en su boletín. Lo curioso es que si hubieran llegado los correos del dominio microsoft.com es muy probable que este no hubiera sido bloqueado.
Denme un dominio de apoyo y moveré el mundo.
Nuevamente, en la otra cara de la moneda, un spammer, apoyado en lo que un craker y un hacker le hubieran enseñado, puede realizar un sistema que haga alguna de las siguientes cosas: el programa en cuestión, genera un nombre diferente cada vez de forma que parezca que 2,000,000 de personas de un dominio hayan mandado sólo un correo a 2,000,000 de bandejas de entrada de hotmail.com y por tanto no son detectados como spam (al día hay muchos miles de intercambios entre los dominios de Yahoo y de Hotmail por ejemplo). Otra opción consiste en realizar cientos de dominios diferentes, por ejemplo hotmail.01.com, hotmail.02.com, hotmail.03.com y así sucesivamente y hacer los envíos masivos diferidos entre todos estos dominios. Otra de las técnicas implica el uso de proxys, de manera que no puede ser detectado quien es el remitente y de esa manera esquivar varios filtros.
Una de las artimañas de las que se puede valer un spammer es la de plantear que mi vecinito acaba de ser secuestrado y necesitan que mandes a toda tu lista de contactos el mensaje de ayuda, de forma que cuando regrese el mensaje llegue plagado de correos electrónicos para luego bombardearlos.
Consideraciones personales respecto de casos de emergencia
Este punto es sensible. Seguramente hay personas que necesitan ayuda para un caso como este (u otros similares) y este medio puede ser magnífico para obtener una respuesta; cuando nos llega un mensaje parecido nos mueve el corazón y nos puede hacer sentir chinches el no reenviarlo, sin embargo, es importante saber detectar que el mensaje sea verdadero y para ello vale la pena sugerir algunos puntos:
- que el mensaje de ayuda vaya siendo personalizado cada vez, es decir, por ejemplo, si mi amigo sufrió el problema, nos pide de manera personalizada a los familiares y amigos el apoyo, en unas líneas, dando las referencias. Yo para reenviarlo, vuelvo a plantear el problema a mis amigos y familiares, y así, hasta donde llegue, dentro un círculo de amistades.
- Tienen que ofrecerse un número oficial (por ejemplo de la SSP o quien esté atendiendo el caso), no el teléfono de casa ni la dirección. Quizá si, un correo hecho ex profeso para ello
- Dado que lo concentramos en un círculo de amistades será más fácil avisar la conclusión del evento. De otra forma, de mandar indiscriminadamente correos, estos empezarán a circular una y otra vez, llegando varias veces en diferentes tiempos a bandejas de correo, pero, quizá por una situación que se resolvió al día siguiente (y ahora quiero que te imagines a una persona que se tomó a pecho la búsqueda, puso la foto en su oficina, memorizó el rostro, vive en angustia por quien está sufriendo el problema y resulta que la familia hace un año que ya está tranquila porque todo se resolvió bien, pero no se les ocurrió avisar a nadie
Qué hacer
- Tenemos que verificar la veracidad
- Tenemos que poder ver el avance o resolución del problema
- Debería haber un sitio de referencia
- Las instituciones de ayuda deberían tener una página que avale que el problema se encuentra en proceso
- Aún así deberíamos poder solicitar un boletín de este tipo con un “se busca”
-
¿a dónde llegaremos?
Todos los días hay foros, conferencias, noticias, manuales y muchos elementos más, a través de los cuales tanto spammers como antispammers van encontrando las formas de evadir los sistemas de seguridad y los otros de crear nuevos, en una secuencia interminable.
El futuro es incierto, pero la recomendación queda obligada a ser aquella en la que aprendamos a convivir en la era de la tecnología. Para ello sugerimos algunas normas de convivencia tecnológica.
Normas de convivencia tecnológica de Estudio D3
Si quiero enviar mails masivos:
- Siempre, por educación y buenas maneras, debo darle oportunidad a la gente de que sea removida de la lista (y realmente removerla)
- Si envío un correo masivo por primera vez a una lista que considero potencialmente adecuada a mi mercado, debo extender la invitación a suscribirse, pero no volver el mail, a menos que se hayan suscrito. Caramba, somos humanos y alguna vez tendríamos que recibir un mail no solicitado, pero de esta manera no abusamos
- Hay que tener sentido del tacto, es decir, quebrarnos un poco la cabeza y suponer que la gente del dominio diocesis.com no deben encontrarse interesados en productos anticonceptivos (por muy buenos que estos sean). Es decir, de igual forma que esperamos que no nos envíen información que no consideramos apropiada, buscar no enviarla a quienes potencialmente no la quieren recibir
- No enviemos mensajes cadena por muy “positivos” que estos parezcan, o si los envías, hazlo sólo entre tus amigos (mientras sigan siéndolo)
- No reenviemos mensajes de ayuda, a menos que tengamos confirmado y corroborado que el dato es verídico. Si te rompe el corazón, entonces tómate la molestia de verificar su veracidad.
- Procura más bien invitar desde un sitio web a que la gente se suscriba por sí sola |