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05-Marzo-2010 Miguel García Tinoco Excelsior Más de 120 mil campesinos en 24 municipios alquilan su trabajo y les descuentan los servicios MORELIA. Sus salarios van de 90 a 100 pesos diarios, más de 58 por ciento son michoacanos, 40 por ciento tiene edades entre 16 y 30 años: se trata de los jornaleros agrícolas quienes, a decir de Clara Ochoa Valdés, directora del Consejo Estatal de Población (Coespo) de Michoacán, viven en peores condiciones que los indigentes, pues de su salario les son descontados la alimentación y la vivienda, servicios que se les proporcionan en condiciones deplorables.
Lo anterior se descubrió al llevar a cabo la investigación sobre los jornaleros agrícolas en Michoacán los que, en algunos casos, reconoce la funcionaria estatal, “están en peores condiciones que las de los esclavos”, debido a que acuden a trabajar bajo su propio riesgo y en términos de supervivencia. El Coespo aplicó recientemente una encuesta en 24 municipios, donde se concentra la mayor cantidad de jornaleros agrícolas; dicho estudio revela que 70 por ciento de ellos no tiene tierra para trabajar y una tercera parte no tiene casa. Según estimaciones de la instancia estatal, en estos lugares hay más de 120 mil jornaleros, 58 por ciento de ellos son oriundos de Michoacán y sólo 40 por ciento proviene de Guerrero, Hidalgo, Guanajuato, Jalisco, Chiapas, Veracruz, San Luis Potosí, Tabasco y el Estado de México. Cuarenta por ciento de los jornaleros michoacanos se van con la familia a los lugares a donde emigran, al igual que los trabajadores de Guerrero y en menor proporción los de Guanajuato. En los municipios que cuentan con albergues viven los que alcanzan espacio, otros rentan y adaptan como si fuera vivienda un espacio que no reúne las condiciones mínimas para ser habitados, donde se dan el hacinamiento y la promiscuidad. Para Ochoa Valdés el problema, que considera que sigue siendo invisible para las instancias estatales y federales, se agudiza por la falta de identidad de más de la mitad de esos campesinos, quienes carecen de los documentos básicos: acta de nacimiento, cartilla de vacunación o credencial de elector. Esta situación, reconoce la funcionaria, los hace vulnerables y permite la violación de sus derechos elementales, ya que también se detecta que al menos 98 por ciento carece de servicios de salud y seguridad social. El trabajo de campo se llevó a cabo en 24 municipios de los 58 en donde se tenía identificada la existencia de jornaleros agrícolas migrantes. Este año, los jornaleros que se entrevistaron admiten que ha sido uno de los más difíciles, ya que por la falta de lluvia muchos cultivos se echaron a perder. Ante este panorama, la Coespo propondrá un marco legal que permita regular las funciones de la Secretaría del Migrante; el propósito es especificar claramente las facultades de esta instancia estatal para atender los problemas de este sector, así como destinar recursos para este fin. |