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El vocero Hugo Valdemar señaló que el jefe de Gobierno Capitalino es responsable de la aprobación y ejecución de leyes destructivas en contra de las familias. Jue, 11/03/2010 - 21:48 Milenio Ciudad de México.- La Arquidiócesis de México denunció que Marcelo Ebrad jefe de Gobierno Capitalino es responsable de la aprobación y ejecución de leyes destructivas en contra de las familias y es evidente su autoritarismo, quien "burlándose de la sociedad que gobierna, hizo caso omiso a las encuestas en las que quedó claro que más del 70 por ciento de la población rechaza las adopciones por parejas del mismo sexo".
Al ser padrino en los matrimonios de parejas del mismo sexo, Ebrard "ha vulnerado el derecho de los niños a tener un padre y madre", además la sociedad está siendo testigo, una vez más, del embate contra la familia y los valores cristianos encabezados por Jefe del Gobierno del Distrito Federal, y la Asamblea Legislativa capitalina, quienes aprobaron una ley perversa e inmoral que pretende equiparar el matrimonio entre un hombre y una mujer con la unión de parejas del mismo sexo y " los entregará como objetos, no como personas, a estas parejas, con los graves riesgos morales y psicológicos que traerá esta arbitraria, injusta e irresponsable medida". Esperamos que la Suprema Corte de Justicia de la Nación defienda el derecho superior de los niños y eche abajo esta ley perversa, y que las siguientes legislaturas capitalinas deroguen el cúmulo de leyes que están destruyendo a las familias mexicanas, y que han sido aprobadas y ratificadas en la gestión del Sr. Marcelo Ebrard, quien como dice San Pablo, se enorgullece de lo que debería avergonzarse. "Tal pretensión legaloide es una burla a la familia, un afán por destruir los valores y la moral, una obediencia a dictados internacionales que ofenden a los mexicanos, quienes tenemos una gran consideración y aprecio por la institución familiar" señaló el vocero de la Arquidiócesis Hugo Valdemar. Al igual que la aprobación de la ley criminal del aborto -que ya cobró decenas de miles de vidas en nuestra ciudad- de esta reforma al Código Civil podemos afirmar que "podrá ser legal, pero nunca moral" y en este sentido, no pueden estar bien con la Iglesia Católica quienes promueven, apoyan, ejecutan o se someten a estas leyes inmorales. Los médicos, enfermeras o jueces, si se consideran cristianos, tienen el deber de hacer uso de su objeción de conciencia con la finalidad de no convertirse en cómplices de estas acciones inicuas que arrastrarán a nuestra sociedad a la degradación y a la ruina. "Queda en claro que Marcelo Ebrard es el responsable de la aprobación y ejecución de estas leyes destructivas de la familia, y no disimula su aversión a las Iglesias y a la mayoría de los habitantes que gobierna, que profesan la fe cristiana y que rechazan la perversión de sus valores más respetables y queridos, como es el caso de la familia" Eugenia Jiménez / Milenio |