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Su caso no es un hecho aislado, la discriminación en sistema judicial persiste en el país, aseguró. La Jornada En Línea Publicado: 29/04/2010 09:41 México, DF. El director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Luis Arriaga, consideró que el caso de las indígenas otomíes Teresa González y Alberta Alcántara es importante porque la Suprema Corte tiene la facultad de sentar precedente. En tanto, ambas mujeres pidieron una disculpa pública por parte de las autoridades así como responsabilizar al juez cuarto de distrito de Querétaro que las había declarado culpables de los cargos. En declaraciones radiofónicas dejó en claro que la situación por la que atravesaron ambas mujeres, que ayer miércoles fueron declaradas inocentes de haber secuestrado a agentes de la desaparecida Agencia Federal de Investigación, no es un hecho aislado, sino que muchas situaciones parecidas persisten en el país.
Denunció la discriminación en el sistema de justicia por criterios de género, de etnia y de condición socioeconómica, y en ese sentido el caso de Teresa y Alberta "pone a la luz las graves falencias del sistema de administración y procuración de justicia", sobre todo la incapacidad de la Procuraduría General de la República (PGR) para llevar a cabo operativos eficientes, así como la poca capacidad de los juzgados de distrito para integrar adecuadamente un juicio. El activista alertó que el Centro Prodh se ha topado con situaciones similares "en donde se violan de manera flagrante y sistemática los derechos procesales de las personas" a quienes se les imputa un delito. Posteriormente, en conferencia de prensa, el Centro Prodh celebró la liberación de Teresa y Alberta, y consideró que el fallo de la Suprema Corte "es un acto de justicia que pone en evidencia la violación de los derechos fundamentales de las agraviadas por parte de las autoridades". No basta la resolución de la Corte en favor de Alberta y Teresa, toda vez que ha quedado en evidencia la disfuncionalidad del sistema de justicia mexicano, sino que se debe haber una reparación integral del daño, la no repetición de los hechos y la sanción de los responsables, difundió el Centro en un boletín. Asismimo, pidió a las autoridades impulsar los cambios necesarios encaminados a implementar mecanismos efectivos que tutelen los derechos humanos dentro del sistema de justicia, ya que la Ley Antisecuestros o figuras como el arraigo contradicen profundamente el discurso de algunos políticos a favor de los derechos humanos, sobre todo en el presente caso. AI: es hora de que la PGR reconozca conducta violatoria de los DH Por otro lado, Amnistía Internacional (AI) celebró la liberación de las dos mujeres indígenas, quienes habían sido reconocidas como presas de conciencia por considerar que el único motivo que las mantenía presas era el hecho de ser mujeres, indígenas y viviendo en condiciones de pobreza. Asimismo hizo un llamado para que el gobierno mexicano se asegure de que Alberta y Teresa reciban una reparación adecuada del daño. El organismo coincidió con el Centro Prodh de que el caso evidencia "los procesos irregulares a los que habitualmente son sometidas las personas indígenas en el país, los cuales entrañan condiciones de discriminación". Es hora, manifiesta un boletín de AI, de que la PGR reconozca la conducta violatoria de los derechos humanos en este caso y se asegure de que no se repitan”. |